Publicado por Pilar Quijada el may 10, 2014 EN ABC

¿Se acuerdan de la famosa carrera que Forrest Gump (Tom Hanks) protagonizó en el cine cuando Jenny rechazó su oferta de matrimonio? Se lanzó a correr y no paró durante tres años, que le dieron para cruzar al trote Estados Unidos de costa a costa. Es de suponer que con ello quería olvidar lo que para él fue una dolorosa experiencia. Pues tal vez su larguísimo maratón cinematográfico le ayudara en su empeño, según una investigación que se publica hoy en la revista “Science”.

El trabajo sostiene que las nuevas neuronas que nacen en el hipocampo, donde se consolida la memoria, están implicadas no sólo en la formación de recuerdos, sino también en el olvido. Se sabe que el ejercicio promueve el nacimiento de nuevas neuronas en esta zona del cerebro. Y tres años de carrera seguro que consiguieron “apadrinar” muchas neuronas nuevas en el cerebro de Forrest, que de acuerdo con esta nueva investigación, haría más fácil olvidar la negativa de Jenny, aunque requeriría su tiempo.

Los pacientes con enfermedad de Alzheimer suelen ser personas con edad avanzada y fragilidad, lo que condiciona una importante vulnerabilidad de sus sistemas fisiológicos ante determinados estresantes de nueva aparición, como a veces son ciertos medicamentos.

Según los principales investigadores en fragilidad, podemos reconocer a la persona mayor frágil si presenta tres o más de los siguientes síntomas clínicos: pérdida de peso, debilidad, falta de energía, lentitud motora y baja actividad física. En estos pacientes deberían tenerse muy en cuenta los efectos adversos a medicamentos.

Hoy es jueves 17 de Julio, y parece que el calor empieza a apretar en Gijon. Ante esta inminente ola de calor recomendaros mantener a vuestro familiar hidratado con zumos de frutas , gelatinas, ensaladas...N20140914 1
Evitad las horas de calor y máxima radiación para salir a pasear. Mejor a primera hora de la mañana o al final de la tarde.
Protegedles la cabeza con una gorra y la piel con alta protección solar.
Usar ropa ligera sin apreturas a ser posible de algodón y tonos claros para evitar la absorción de radiación. Sandalias con los pies ventilados y bien sujetos.
Mantenernos alerta con aquellas zonas húmedas que se puedan irritar con el calor. Extremad las medidas de higiene.

Todas las mujeres tenemos una relación intensa con nuestro bolso.
Cuando tenemos hijos pequeños podemos llevar de todo: tiritas, apiretal un chupete de recambio, pañales... lo que sea
Y da igual que el bolso sea grande o pequeño, porque es como un agujero negro donde cabe de todo.
Según van pasando los años nuestro bolso cambia de contenido y se convierte en una prolongación de nosotras mismas. Mirando el interior del bolso de cualquier mujer podemos saber como es ella.

Si el Alzheimer viene a visitarnos el bolso se convierte en nuestro mejor aliado. Nos aferráramos él de tal manera y lo agarramos con tal fuerza que muchas veces nuestras uñas se clavan en nuestra propia palma de la mano. Nos da seguridad. Lo abrimos y cerramos continuamente. Nos aseguramos de su contenido una y otra vez. queremos tenerlo cerca, preguntamos por el. Si lo perdemos de vista nos ponemos nerviosas y ansiosas.