La demencia con cuerpos de Lewy es una enfermedad neurodegenerativa y progresiva que, después del Alzheimer, es la segunda causa de demencia. También se le llama enfermedad difusa de cuerpos de Lewy, enfermedad cortical de cuerpos de Lewy y demencia senil de tipo cuerpos de Lewy.

¿Cuáles son los síntomas de la demencia con cuerpos de Lewy?

Las personas que sufren esta enfermedad tienen problemas en la capacidad mental, a un nivel que les dificulta relacionarse con los demás y también trabajar. Tienen dificultades para tomar decisiones y en cualquier momento del día pueden sentirse confusos y desorientados, motivo por el cual es difícil diagnosticar a un paciente con sólo una visita. El paciente puede hablar perfectamente un día, y tener muchos problemas de habla al día siguiente.

La persona con la Enfermedad de Alzheimer puede olvidar dónde se encuentran las cosas. En algunos casos puede acusarle a usted y a otras personas de sustraer los objetos perdidos. Estos comportamientos son causados por inseguridad combinada con la pérdida de control y de la memoria.

ANOMIA

Trastorno del lenguaje que impide llamar a las cosas por su nombre.

APRAXIA
Incapacidad total o parcial de realizar movimientos voluntarios sin causa orgánica que lo impida.

AFASIA
Pérdida de la capacidad para producir o comprender el lenguaje.

AMNESIA
incapacidad parcial o total de recordar experiencias pasadas, ya sea para sucesos recientes, lejanos o ambos.

ABULIA
Incapacidad de tomar decisiones; falta de voluntad.

AGNOSIA
Incapacidad para reconocer personas, objetos o sensaciones que antes le eran familiares.

AGRAFIA
Incapacidad para escribir, como consecuencia de lesiones en el área audiovisual del córtex cerebral.

Hoy no existe ningún tratamiento curativo. Existen fármacos y tratamientos no farmacológicos, que han demostrado enlentecer la progresión de la enfermedad, aunque no son capaces de revertirla.

Los inhibidores de la acetilcolinesterasa (IACE) se desarrollaron como tratamiento después de descubrir que existía un déficit del funcionamiento de una sustancia llamada acetilcolina y eso provocaba un deterioro del funcionamiento cognitivo de los pacientes con EA. En este grupo se incluyen el donepezilo, la rivastigmina y la galantamina, los cuales, además de inhibir la acetilcolinesterasa, presentan cada uno alguna peculiaridad. Los ensayos controlados doble ciego han demostrado que los tres tienen el potencial de mejorar levemente la cognición, el funcionamiento diario y la conducta en los pacientes con EA en grado leve o moderadamente grave durante períodos de tiempo entre 6 y 18 meses. A su vez, la mejoría que también se advierte en las actividades de la vida diaria disminuye el impacto emocional sobre el cuidador y reduce los costes. Su uso debe contemplarse siempre que se realice el diagnóstico de demencia tipo Alzheimer, en cualquier fase, y siempre que no existan contraindicaciones absolutas a nivel cardiopulmonar para su utilización

La memantina, que supone el otro grupo farmacológico, actúa sobre el funcionamiento de una sustancia llamada glutamato. En los pacientes con EA moderada a grave, la memantina mejora el déficit cognitivo, el funcionamiento en las actividades de la vida diaria y la conducta. A nivel cognitivo, se observa un aumento significativo del número de pacientes que mejoran en áreas del lenguaje, memoria y habilidades motoras. A su vez, también se ha visto una mejoría a nivel de conducta tanto en agitación como agresividad. Sus efectos secundarios son menores que los de los IACE, y un amplio ensayo clínico que incluyó pacientes tomando ya donepezilo, indicó beneficios sintomáticos al añadir la memantina. Se habla de un efecto sinérgico. No se recomienda su uso en fases menos avanzadas, al ser los resultados un tanto contradictorios.